Resulta muy difícil decidirse por cualquiera de los numerosos altercados que pueblan nuestro territorio nacional. Ya ven, con la prima de riesgo disparada, con Bankia salvada por la campana, con Mariano volviendo de Chicago con la maleta llena de instrucciones de la prusiana… Sí, me temo que hay demasiado donde elegir, pero permítanme que me quede con ese elefante en una cacharrería (que no en Botsuana) que es José Ignacio Wert.
A estas alturas, no es menester que les miente la sarta de despropósitos que este hombre ha hecho con la enseñanza (él, a semejante desatinos los sigue llamando “medidas”). Despropósitos, que no solo le han costado la primera huelga general en educación en este país, sino el desplante del rectorado, que no asistió al Consejo de Universidades. Inédito lo uno y lo otro. ¿No será porque se está equivocando? Repasemos cómo va la educación en algunos países de nuestro entorno. En EE.UU., pese a la crisis, se invierten 12.000 dólares por alumno; es, pues, el principal inversor por alumno a nivel mundial. Pero no nos vayamos tan lejos, acerquémonos a nuestra vecina Francia y veremos que también, a pesar de la crisis, el Estado francés destina más de un 20% del presupuesto general a educación. ¿Y qué pasa con Merkel?, ¿también recortará ella en materia educativa? Pues parece que sí pero no tanto como nos creíamos, porque destina a educación un 4,8 del P.I.B. Como ven, parece de sentido común reconocer que invertir en formación es invertir en futuro, pero al Sr. Wert, que lo sabe de sobra, le da exactamente igual porque de prepotencia va bien servido.
Hoy es viernes, viernes de dolores porque hay Consejo de Ministros. Vamos a ver qué nueva humorada nos sirven en bandeja de plata.